He descargado mi dolor de cabeza contra un par de indefensas cucarachas; pero ni la rabia ni la repugnancia, han conseguido que desahogara mi tensión.
Esta repulsión, no se de donde llega, pero es histérica y paralizante. Tengo que pensar más de dos veces que voy a eliminarla para hacerlo y, aún con todo y con eso, me dan un vuelco la cabeza, el corazón y las tripas.
Prefiero una escoba o algo con un palo largo para matarlas y cuando lo hago chillo, las maldigo, bajan todos los santos y conjuro a las Meigas.
Mi mata bichos no está. ¿Me volveré loca y cuando regrese encontrará un amasijo de nervios y mi vista perdida en el infinito mientras me mezco hacia adelante y hacia atrás?
En fin, lo que no te mata te hace más fuerte, o eso dicen......Ya veremos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario