Y aquí estamos otro año más, ¿Imposible, impensable, "im-presionante"?
Echando de menos muuuuucho, queriendo cada vez menos, el dolor nunca pasa una vez que descubres que puede llegar desde cualquier persona que te rodea.
La caricatura de vida, el musical de sueño; siempre está y nunca termina.
El pan se hace, como la vida, a ratos y con tiempo, cuidando su misterio, dejándote los besos y los dedos.
Lejos y cerca todo está en ese momento, todo recuerda el tiempo de la mano de la una niña intentando descubrir los misterios que se encuentra con el paso de los años, canos pero infantiles como la mirada de un bebé esperando todo, condenado a ser cierto en si mismo y sus secretos.
Perfecto será otro año rodeando tus afectos, el dolor y la ternura y, a veces, algo de cielo.
Feliz Navidad mi niña que el cielo os haga eternos.
LECHE, HUEVOS Y PATATAS
Lo necesario para sobrevivir en tiempos de crisis.
lunes, 26 de diciembre de 2016
domingo, 12 de enero de 2014
Casi sin querer.
Casi sin querer, sin darte cuenta, como si todo estuviera demasiado oscuro para ver lo que está pasando a tu alrededor. Sobrevienen los años, esos que te recuerdan que no has hecho nada ni para ti, ni para los demás.
Cada vez estoy más segura de que las heridas nunca cicatrizan, son como las alergias, depende del año, pican más o menos, duelen más o menos.....
Hay veces que no entiendo como mi cuerpo y mi mente pueden seguir luchando.
Todo es oscuro, todo desamor, todo tristeza y vacío.
Es tan malo, que ni siquiera hablarlo, escribirlo, o llorarlo; hace que sea menos o más tenue.
Mi mente me pide huir, mi corazón no me deja.
Ansío el amor de mis hijos, que no parecen tener para mi; me escondo en mi caparazón de indiferencia y de lejanía; pero mi ser se estremece por el deseo de amar y ser amado. La soledad de un hijo es la más dolorosa, más que la tuya propia.
Sin terminar de hacer, así seguiré viviendo y muriendo, con la seguridad de no haber hecho y la utopía del podría haber hecho.
Pequeño niño inconcluso que crea niños iguales, las dudas caminan juntas a los miedos desatados, cree el cielo que no estás y tu lo miras pensando, que si no te ve es que no se ha fijado, pero no, solo es que no eres nada.
Tarda mucho la vida en pasar y el final en llegar.
Cada vez estoy más segura de que las heridas nunca cicatrizan, son como las alergias, depende del año, pican más o menos, duelen más o menos.....
Hay veces que no entiendo como mi cuerpo y mi mente pueden seguir luchando.
Todo es oscuro, todo desamor, todo tristeza y vacío.
Es tan malo, que ni siquiera hablarlo, escribirlo, o llorarlo; hace que sea menos o más tenue.
Mi mente me pide huir, mi corazón no me deja.
Ansío el amor de mis hijos, que no parecen tener para mi; me escondo en mi caparazón de indiferencia y de lejanía; pero mi ser se estremece por el deseo de amar y ser amado. La soledad de un hijo es la más dolorosa, más que la tuya propia.
Sin terminar de hacer, así seguiré viviendo y muriendo, con la seguridad de no haber hecho y la utopía del podría haber hecho.
Pequeño niño inconcluso que crea niños iguales, las dudas caminan juntas a los miedos desatados, cree el cielo que no estás y tu lo miras pensando, que si no te ve es que no se ha fijado, pero no, solo es que no eres nada.
Tarda mucho la vida en pasar y el final en llegar.
lunes, 17 de junio de 2013
Pensando hoy se me ocurría una idea, a mi me parece buena que para eso es mía.
Todos nuestros poderes políticos y judiciales deberían de estar sujetos a unas normas muy estrictas por las cuales, en el momento que incurrieran en abandono de las personas a las que están administrando o ajusticiando; deberían de pasar una temporada en la calle, sin sitio donde dormir, hacer sus necesidades o comer, sin poder decir quienes son ni a que se dedican. En vez de, intentar meterlos en la cárcel, que ya estamos viendo no funciona. A la piuuuuuta calle y que la gente del pueblo haga con ellos lo que crea conveniente. Sería lo justo, ya que ellos les hacen los mismo a todas esas familias que se ven avocadas a la miseria. No deseo mal a nadie en especial, solo deseo que sientan en sus propias carnes, lo que es no saber si tienes futuro, ni casa, ni trabajo, ni esperanza. Esta última es la peor y es lo está perdiendo mucha gente en este país, que solo ha trabajado para sacar adelante a su familia y seguir manteniendo las instituciones que, hasta ahora, funcionaban bien. Se que hay personas en el mundo que están peor y tampoco estoy de acuerdo con ello. Pero si estos sacrificios que estamos haciendo, valieran para que los más pobres pudieran salir adelante, yo no me quejaría. De verdad, esto se agota y mi paciencia también. Cualquier día os dejo un recuero del que tendréis que haceros cargo vosotros y a mí me dará igual lo que hagáis y donde lo llevéis.
Panda de mafiosos, espero que vuestros finales sean largos y dolorosos. AMÉN.
miércoles, 16 de enero de 2013
Cada persona es un despertar
Con un poco de ayuda se empieza el día….Y con un buen café y unas cuantas horas de mantener los ojos abiertos para que la mente empiece a funcionar, también.
Yo por la mañana me levanto muy vaga de cerebro. Es como si las neuronas también durmieran y cuando me levanto no quisieran despertar. Me paso media mañana arreándolas; ¡venga, vamos, come, traga, mastica, vas a llegar tarde…¡Pero nada, no hay manera.
Si además no llego al trabajo en coche, la cosa se pone chunga, como tengo que fijarme en menos cosas, no activo tan rápido. Le añadimos a esto qué no suenan los teléfonos, deben de estar tan dormidos como yo, para preguntar cosas; lo sazonamos con que cuando estoy tan dormida no me apetece hablar con nadie y estamos ante una mañana de ensoñaciones.
Lo único bueno es que no tengo porqué estar así toda la mañana, de repente algo que me llama la atención, mi disco duro en la zona de memoria hace una lectura y por fin me despierto. La verdad, no sé que es peor para los demás, cerebro dormido o despierto.
Al principio de los tiempos intentaba luchar contra ello, pero era peor, me ponía de mal humor y encima no me despertaba. A estas alturas de mi vida, dejo que todo fluya.
Me preocupa poco lo que piensen los que me rodean, dejo que mi cerebro siga envuelto en una mantita y con los ojos cerrados, durante el tiempo que lo necesite. Así no peleamos, ni yo con mi cerebro, ni yo con mi marido, ni yo con mi hija, ni yo con mis compañeros y lo que es más importante, ni yo con mis jefes.
Así que aquí estoy, haciendo tiempo para despertarme, poco a poco, sin prisa que el día no se va a otro sitio.
Qué tengas un feliz despertar.
Yo por la mañana me levanto muy vaga de cerebro. Es como si las neuronas también durmieran y cuando me levanto no quisieran despertar. Me paso media mañana arreándolas; ¡venga, vamos, come, traga, mastica, vas a llegar tarde…¡Pero nada, no hay manera.
Si además no llego al trabajo en coche, la cosa se pone chunga, como tengo que fijarme en menos cosas, no activo tan rápido. Le añadimos a esto qué no suenan los teléfonos, deben de estar tan dormidos como yo, para preguntar cosas; lo sazonamos con que cuando estoy tan dormida no me apetece hablar con nadie y estamos ante una mañana de ensoñaciones.
Lo único bueno es que no tengo porqué estar así toda la mañana, de repente algo que me llama la atención, mi disco duro en la zona de memoria hace una lectura y por fin me despierto. La verdad, no sé que es peor para los demás, cerebro dormido o despierto.
Al principio de los tiempos intentaba luchar contra ello, pero era peor, me ponía de mal humor y encima no me despertaba. A estas alturas de mi vida, dejo que todo fluya.
Me preocupa poco lo que piensen los que me rodean, dejo que mi cerebro siga envuelto en una mantita y con los ojos cerrados, durante el tiempo que lo necesite. Así no peleamos, ni yo con mi cerebro, ni yo con mi marido, ni yo con mi hija, ni yo con mis compañeros y lo que es más importante, ni yo con mis jefes.
Así que aquí estoy, haciendo tiempo para despertarme, poco a poco, sin prisa que el día no se va a otro sitio.
Qué tengas un feliz despertar.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
La Navidad o el Solsticio de invierno.
Muchas veces me pregunto porque he de seguir aguantando, si no es a unos es a otros; en estas fechas tan tristes, realmente tristes.
A los adultos no nos gustan porque sentimos añoranza de nuestra niñez, esa que nos permitía ser felices y olvidarnos de la desdicha ajena; y de nuestra juventud, donde no se acababan las ganas de seguir de juerga, fiesta y risas por cualquier cosa.
Pero realmente cuando te haces mayor, el problema es que ya no haces lo que quieres, debes que ayudar a los mayores, a los pequeños, atender a que todo esté bien, controlar las pocas ganas que tienes de que, llegue alguien ajeno a ti y te critique, con tu mejor sonrisa.
Otra de las cosas por las que no te gusta es porque tus seres queridos van desapareciendo poco a poco, el hueco que dejan y los momentos vividos irrecuperables, son dolorosos. Además del mensaje que eso conlleva, tu puedes ser el próximo en no estar en las siguientes fiestas y eso no le gusta a nadie, salvo que estés muy desesperado o melancólico.
Es cómo, si después de estar trabajando durante todo el año; los días que tienes de fiesta, fuesen para currar a tope y aguantar a unos cuantos compañeros y jefes; todos juntos y a la vez. Feliz Mierdosidad.
A mí particularmente no me gustan mucho por todo lo expuesto antes, pero también me hacen sentir que todo vuelve a empezar. Miro por la ventana y veo como empiezan a retoñar los arbustos y árboles de mi alrededor; el color es más verde; en estas fechas todavía tímidamente, pero con rotundidad si dejas pasar unos días, y eso produce una energía buena e infinita en mi corazón que me permite seguir hacia adelante y dar un paso más en la esperanza del mañana.
Mi vela, desde hace años, no falta; para alumbrar a mis seres queridos que ya no están conmigo y para los que están pero no junto a mí, incluso para los que no han sido tan queridos pero han formado, en algún momento, parte de mi vida.
Si algo he aprendido en esta vida es a vivirla aún con pocas ganas y, de momento, sobrevivo, qué no es poco.
Pues no encuentro mucho bueno, mi balance es malo tirando a malísimo; pero para lo otro no estoy preparada. Por lo tanto espero que esa luz, que enciendo todos los años, me ilumine a mí también un poco y no me deje caer a oscuras al vacío. Prefiero ver la hostia que me voy a dar.
A los adultos no nos gustan porque sentimos añoranza de nuestra niñez, esa que nos permitía ser felices y olvidarnos de la desdicha ajena; y de nuestra juventud, donde no se acababan las ganas de seguir de juerga, fiesta y risas por cualquier cosa.
Pero realmente cuando te haces mayor, el problema es que ya no haces lo que quieres, debes que ayudar a los mayores, a los pequeños, atender a que todo esté bien, controlar las pocas ganas que tienes de que, llegue alguien ajeno a ti y te critique, con tu mejor sonrisa.
Otra de las cosas por las que no te gusta es porque tus seres queridos van desapareciendo poco a poco, el hueco que dejan y los momentos vividos irrecuperables, son dolorosos. Además del mensaje que eso conlleva, tu puedes ser el próximo en no estar en las siguientes fiestas y eso no le gusta a nadie, salvo que estés muy desesperado o melancólico.
Es cómo, si después de estar trabajando durante todo el año; los días que tienes de fiesta, fuesen para currar a tope y aguantar a unos cuantos compañeros y jefes; todos juntos y a la vez. Feliz Mierdosidad.
A mí particularmente no me gustan mucho por todo lo expuesto antes, pero también me hacen sentir que todo vuelve a empezar. Miro por la ventana y veo como empiezan a retoñar los arbustos y árboles de mi alrededor; el color es más verde; en estas fechas todavía tímidamente, pero con rotundidad si dejas pasar unos días, y eso produce una energía buena e infinita en mi corazón que me permite seguir hacia adelante y dar un paso más en la esperanza del mañana.
Mi vela, desde hace años, no falta; para alumbrar a mis seres queridos que ya no están conmigo y para los que están pero no junto a mí, incluso para los que no han sido tan queridos pero han formado, en algún momento, parte de mi vida.
Si algo he aprendido en esta vida es a vivirla aún con pocas ganas y, de momento, sobrevivo, qué no es poco.
Pues no encuentro mucho bueno, mi balance es malo tirando a malísimo; pero para lo otro no estoy preparada. Por lo tanto espero que esa luz, que enciendo todos los años, me ilumine a mí también un poco y no me deje caer a oscuras al vacío. Prefiero ver la hostia que me voy a dar.
lunes, 24 de septiembre de 2012
EL DESPERTADOR PEREZOSO
Lo qué es la viejera, te quedas dormida pero te despiertas poco después de la hora en la que deberías haberte despertado. Qué pienso, ya puestos, podía haberme despertado dos o tres horas después; por aquello de aprovechar, pero ni eso.
Lo justo para encontrarte con un atasco tremendo y para no encontrar aparcamiento.
Así que aquí estoy, pasando la mañana; de momento sin prisa, a medida que vaya pasando el día se me acumularán los debería haber hecho.... y me estresaré. Así soy.
Lo único bueno de estos días de asueto sin deberes concretos es que, me pongo música con el volumen a tope y disfruto como una chiquilla. Canto, bailo..... Bueno debería decir mal-canto, mal-bailo, pero me encanta, es de los pocos placeres que me quedan en esta vida; hacer el ridículo en la intimidad, pero con rotundidad consciente.
La viejera también trae consigo que la imagen del espejo ya nunca sea buena, pero también te acostumbras a ella y habrá un día en el que me importe un pepino y quite todos los espejos de mi casa.
Se que me estoy haciendo mayor por que mis vaticinios cada vez son más acertados y digo muchas más veces eso de, ya te lo había dicho yo.
Cada día tengo menos metas a las que llegar y menos ganas de llegar a las que tengo. Sobre todo a la última meta.
También cada día soy más consciente de que soy yo, el resto que me rodea, amigos y familiares; lo son a ratos y yo lo seré para ellos también. Mis pasos cada día son más cortos pero más seguros, lo dicho la viejera.
Pero hoy, todo esto, ha hecho que me relajara y dejara pasar la mañana sin querer y sin desear nada, simplemente no ir ha trabajar.
FELIZ DÍA DE ASUETO querida madurita.
Lo justo para encontrarte con un atasco tremendo y para no encontrar aparcamiento.
Así que aquí estoy, pasando la mañana; de momento sin prisa, a medida que vaya pasando el día se me acumularán los debería haber hecho.... y me estresaré. Así soy.
Lo único bueno de estos días de asueto sin deberes concretos es que, me pongo música con el volumen a tope y disfruto como una chiquilla. Canto, bailo..... Bueno debería decir mal-canto, mal-bailo, pero me encanta, es de los pocos placeres que me quedan en esta vida; hacer el ridículo en la intimidad, pero con rotundidad consciente.
La viejera también trae consigo que la imagen del espejo ya nunca sea buena, pero también te acostumbras a ella y habrá un día en el que me importe un pepino y quite todos los espejos de mi casa.
Se que me estoy haciendo mayor por que mis vaticinios cada vez son más acertados y digo muchas más veces eso de, ya te lo había dicho yo.
Cada día tengo menos metas a las que llegar y menos ganas de llegar a las que tengo. Sobre todo a la última meta.
También cada día soy más consciente de que soy yo, el resto que me rodea, amigos y familiares; lo son a ratos y yo lo seré para ellos también. Mis pasos cada día son más cortos pero más seguros, lo dicho la viejera.
Pero hoy, todo esto, ha hecho que me relajara y dejara pasar la mañana sin querer y sin desear nada, simplemente no ir ha trabajar.
FELIZ DÍA DE ASUETO querida madurita.
martes, 17 de julio de 2012
Indignada, nada, nada.
Tengo un compañero que es de los que piensan que hay que luchar y gritar y rabiar. Yo pienso todo lo contrario; creo que esto tendrá que pasar y que da igual lo que hagas porque no depende de lo enfadados que estemos, si no de hasta cuando decidan tensar la soga. Me digo a mi misma que existe mucha gente, en muchos más sitios de los que me gustaría, que no tienen ni que comer o beber; pero me da rabia y, tengo que aguantarme el llanto cuando veo todo lo que tenía y todo lo que he perdido. No creo que cerrar un banco sea la solución, los que trabajan allí también sufrirán; no creo que la solución sea que yo haga huelga, pues mi puesto es del estado y, de esta manera, le ahorro dinero a esta gentuza. No creo que los pequeños empresarios estén chuleando a sus empleados, es más, lo se de primera mano, no tienen dinero ni para pagar la luz de su propia casa, porque han de pagar el IVA sin haberlo cobrado antes e impuestos sin ingresos porque nadie compra; no creo que la culpa la tengan los parados y, también por experiencia, sé que lo pasan muy mal y algunos (cómo en mi casa) han tenido que emigrar para intentar sacar adelante a sus familias.
Llevan años diciéndonos que lo que falta es educación moral, estos politicuchos de mierda, nos están utilizando y enriqueciéndose con nuestra miseria. Reflexionando, es lo que hemos estado haciendo a países lejanos al nuestro, durante muchos años. Si salgo de esta, aún creeré menos en todo y en todos.
Esta gentuza que va de marca, con cochazos y sin cortarse de mostrar lo bien que viven a cambio de hacer pasar a la gente penurias, no tiene nombre, ni vergüenza, ni sentimientos, ni conciencia, ni dignidad, ni valores; en fin creo que no tienen nada excepto dinero . Esos que son RICOS, ahora no se les oye, viven mejor que antes y se sienten los dueños del mundo. Solo espero que todo su dinero lo gasten en medicinas y se mueran, pronto o tarde, pero dolorosamente. Porque ahora que me toca a mí, me los están tocando pero bien y solo me queda el recurso de escribir para desahogarme. Es triste y bochornoso que cada vez seamos más los pobres de necesidad.
Yo siempre simplifico en mi trabajo para hacerme una idea del problema real y, lo que veo aquí es robo a mano armada y encima amordazados para que no chillemos.
Espero encontrar la risa en el algún sitio, pero hoy no, no estoy de humor
Llevan años diciéndonos que lo que falta es educación moral, estos politicuchos de mierda, nos están utilizando y enriqueciéndose con nuestra miseria. Reflexionando, es lo que hemos estado haciendo a países lejanos al nuestro, durante muchos años. Si salgo de esta, aún creeré menos en todo y en todos.
Esta gentuza que va de marca, con cochazos y sin cortarse de mostrar lo bien que viven a cambio de hacer pasar a la gente penurias, no tiene nombre, ni vergüenza, ni sentimientos, ni conciencia, ni dignidad, ni valores; en fin creo que no tienen nada excepto dinero . Esos que son RICOS, ahora no se les oye, viven mejor que antes y se sienten los dueños del mundo. Solo espero que todo su dinero lo gasten en medicinas y se mueran, pronto o tarde, pero dolorosamente. Porque ahora que me toca a mí, me los están tocando pero bien y solo me queda el recurso de escribir para desahogarme. Es triste y bochornoso que cada vez seamos más los pobres de necesidad.
Yo siempre simplifico en mi trabajo para hacerme una idea del problema real y, lo que veo aquí es robo a mano armada y encima amordazados para que no chillemos.
Espero encontrar la risa en el algún sitio, pero hoy no, no estoy de humor
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)