sábado, 15 de octubre de 2011

Fragil.

Volando, casi dejándose llevar por el viento a cualquier parte, su cuerpo flotaba.

La presencia fuerte del viento la rodeaba por completo, lo sentía en cada pliegue de su leve piel y cada vez que respiraba, en cada órgano de su minúsculo cuerpo.

Así, dulce y descansado, amable y tibio, sutil y relajante......

Ella sentía que casi era el mismo aire en su levedad y cada vuelta del mismo hacía que ella voltease hacia todos los ángulos y vistas diferentes y formas diferentes y pensamientos diferentes y......

Vamos hija que ya se ha acabado la vuelta en el tiovivo, le dijo su padre dulcemente mientras la arrancaba del paraíso.

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