martes, 29 de junio de 2010

Cat Steven

Mientras yo ponía poster y fotos, empapelando mi habitación con él, tocando sus canciones; todo era distinto.
Mi madre nos cuidaba con ahínco y preparaba comidas riquísimas y nunca parecía estar cansada, desde pequeñas, no solo nos llevaba de paseo, si no que jugaba con nosotras y se divertía.
Cuando ella ya no estuvo entre nosotros, poco a poco, dejé de cantar las canciones de él y de pensar en ella tan a menudo.
Pero aún los quiero.

No hay comentarios: